Rodion aprendió lo que es el carácter efímero del tiempo. Puede que envejecer sea eso. Comprender que eres sólo solo una pieza mas en el juego y que adquieras esa capacidad de separar cada instante en una pequeña caja en el pensamiento y guardarla recelosamente para volver a ella cuando quieras. Saber que eso es tuyo y que nadie te lo podrá quitar nunca.
-Pero Rodión, ¿Y si, llegado el momento, descubres que nunca volverás a vivir algo similar?
-Sencillo. Al menos seré feliz por haberlo vivido y por haberlo compartido. Además, no seas pesimista, coño.
Le llevó tiempo llegar a esa conclusión. Una vez la alcanzó nuestro protagonista comprendió que era feliz. Felicidad en estado puto. "Bruto, natural, volcánico, ¡Que gozada!". Tras eso decidió echarse a la calle . Observar su entorno y la gente que ni siquiera se percataba de ser observada por un extraño cuyos ojos ahora tenían otro brillo.
...
Y... Simplemente, gritó.
...
El resto llegó solo.